CONOCIENDO LA PIEL

La piel es el órgano más extenso y pesado del organismo, así como el más expuesto a toda clase de factores como el sol, cambios de temperatura, microorganismos, sustancias dañinas, etc. Por ello, es básico mantenerla en un estado óptimo de salud, ya que representa nuestro primer frente de defensa ante las agresiones externas.

El cuidado de la piel es una necesidad humana básica, empezando por su limpieza diaria, sin embargo, la mayoría tenemos un concepto incompleto sobre todo lo que implica limpiar la piel. Como un ejemplo, pocas personas son conscientes del hecho de que el uso indiscriminado y abusivo de ciertos productos pueden constituir un daño a las funciones normales de la piel, alterando su pH y su función protectora. Por lo general, creemos que el uso de cualquier jabón es el método más eficaz para desinfectarla y purificarla, sin tomar en cuenta que los pacientes que sufren de enfermedades cutáneas tienen estrictamente prohibido el uso de la mayoría de las sustancias tradicionales de higiene personal. Pero, ¿por qué?

La piel nos protege a través de su integridad, acidez, enzimas y otros elementos creados por la naturaleza para conformar la barrera perfecta entre la vulnerabilidad de nuestro organismo y los efectos ambientales. La aplicación de sustancias y productos no especializados, favorecen el deterioro de este efecto barrera, dejándonos más expuestos a padecer afecciones que no sólo dañen nuestra piel, sino todo nuestro cuerpo.

En el caso particular de las personas que padecen diabetes, las cifras de glucosa en la sangre elevadas, las afecciones de los vasos sanguíneos y las alteraciones en las fibras nerviosas van ocasionando cambios en las estructuras y en las funciones normales de la superficie cutánea, por lo que se requiere un cuidado adecuado para prevenir que se presenten complicaciones.

Recuerda, si es Bayer, es Bueno.