DIETA VS NUTRICIÓN CORRECTA

La idea de que una persona diagnosticada con diabetes debe de dejar de comer lo que más le gusta, es un error. Por el contrario la dieta a seguir es la misma que se debería de aplicar a cualquier persona que quiera llevar una vida sana. Es cierto que habrá que hacer algunos cambios pero no para privarnos, sino para comer mejor. Si bien es cierto que hay que moderar la ingesta de azúcares contenidos en los carbohidratos y las grasas, esto no significa que no hay que comerlos nunca.

Una nutrición correcta comienza con un balance perfecto entre los alimentos recomendados en la pirámide de alimentos los cuales están divididos por grupos:

  • Granos, pan, cereal, arroz y pasta: 6 porciones por día
  • Grasas, aceites y dulces: 1 porción
  • Leche, yogurth y quesos: 2 a 3 porciones
  • Carnes, aves pescados, frijoles huevos y nueces: 2 a 3 porciones
  • Verduras: 3 a 5 porciones
  • Frutas: 3 a 4 porciones

*Las porciones son las recomendadas en la pirámide de los alimentos del Departamento de Agricultura de los EUA y ha sido modificada para el uso de personas con diabetes.

Así, como podrás notar la diferencia entre una persona con diabetes y una persona sana es que tiene que controlar con mayor cuidado lo que come. Por supuesto que hay que tener ciertas precauciones. La dieta para controlar la diabetes debe realizarse individualmente y en compañía de un médico o nutriólogo para saber cuáles son los alimentos que más te benefician.

Los médicos recomiendan repartir de 5 a 6 comidas pequeñas durante el día y aunque creas que los carbohidratos hacen daño, estos también son fuente de energía por lo que dejar de comer en lugar de beneficiar puede ser contraproducente. Dejar de comer o hacer sólo un par de comidas grandes al día puede reducir o elevar los niveles de glucosa en la sangre. No es necesario evitar alimentos, sólo hay que aprender a controlar el tamaño de las porciones.

Si vas a comer fuera, no te desanimes, puedes comer tan rico como los demás, solo trata de preguntar con qué están cocinados los alimentos y cuida que tu porción no sea más grande de lo habitual. Y si eres de los que muere por los postres, entonces trata de balancear tu comida anterior para que puedas disfrutarlo o bien puedes compartirlo para que la cantidad ingerida sea menor e igual te sientas satisfecho.

En resumen no se trata de evitar sino de planear. Lo mejor es que actualmente las industrias alimenticias están de tu lado y cada vez existen más productos para satisfacer las necesidades de los diabéticos. Infórmate y disfruta la vida.