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CUIDADO DE TUS
PÌES
LA DIABETES Y EL CUIDADO DE LOS PIES
El hecho de vivir con diabetes aumenta la importancia
del cuidado de tus necesidades de salud. Esto es así especialmente
con el cuidado de tus pies.
Las personas que padecen diabetes tienen una
mayor tendencia a sufrir problemas de circulación sanguínea y pérdida
de sensibilidad en los pies. Esto puede conducir a una variedad de
problemas en esta parte del cuerpo, incluyendo piel seca, formación
de callosidades, cambios en la forma del pie y úlceras en
la piel. La buena noticia es que si sabes cuidar tus pies, podrás
disminuir o incluso evitar estos problemas.
¿CÓMO PROTEGER
LA PIEL DE MIS PIES DE INFECCIONES?
La piel tiene una capa protectora llamada manto ácido. La
acidez, es la capacidad de la piel para proteger al organismo de
microorganismos. Es gracias a esta acidez que la piel se encuentra
protegida del ataque de sustancias externas, pues el organismo reacciona
de manera efectiva ante los diferentes estímulos agresores
que pudieran ponerle en riesgo. El manto ácido tiene un pH
de 5.5 (ácido) en una piel sana, y para mantener la protección
natural de los pies, es importante conservar el manto ácido
en estas condiciones.
¿CÓMO CUIDAR SUS PIES?
Existen algunas medidas simples que puedes
tomar para evitar las heridas y reducir el riesgo de daños a tus pies. Dedica parte
del día a cuidarlos, esto puede ayudar a mantenerlos sanos.
A continuación encontraras algunas recomendaciones:
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Revisa diariamente tus pies. Esto incluye
inspeccionar el empeine y la planta de tus pies, y cada uno de
tus dedos. Si tienes dificultad para flexionar, utiliza un espejo
para ver la planta de tus pies o pídele a alguien
que te ayude.
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Observa tus pies en un lugar con buena iluminación. Un
buen momento para hacer esto es luego de tomar un baño
o una ducha.
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Mantente atento a los cambios. Busca cortes,
raspones, ampollas, callosidades, callos, uñas encarnadas, o signos de infección.
También busca piel blanca, húmeda o arrugada, especialmente
entre los dedos.
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Percibe si aumentó la temperatura de la piel. Las zonas
calientes pueden sugerir la presencia de una infección o
una inflamación.
Si sufres de daño nervioso en el pie, podría sentir
poco o nada de dolor para alertarte de éste problema.
Tus pies requieren atención en forma regular. Asegúrate
de que tu médico controle tus pies en cada visita. Es útil
quitarse los zapatos y las medias mientras espera que el médico
ingrese al consultorio. Siempre busca la ayuda de un profesional
para el cuidado de la salud ante los primeros signos de problema.
CIRCULACIÓN
Si fumas, busca ayuda para dejar de hacerlo.
Fumar daña los
vasos sanguíneos y aumenta el riesgo de padecer problemas
circulatorios.
Haz ejercicio todos los días, si es posible. Consulta a tu
médico antes de comenzar un programa de ejercicios. Asimismo,
no te sientes en la misma posición por mucho tiempo. Mueve
tus piernas y pies en algunos momentos del día y evita cruzar
las piernas o tobillos por periodos prolongados.
Usa medias y zapatos o botas cálidas cuando salgas en el invierno
para evitar quemaduras por el frío. Recuerda que la sensación
térmica en tus pies puede no ser confiable.
Evita el uso de almohadillas térmicas o bolsas de agua caliente
que queman la piel. Utiliza medias de lana para mantener calientes
los pies
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