AUTOESTIMA

La autoestima es la actitud y valor que le damos a nosotras y nosotros mismos como personas, de acuerdo a rasgos corporales, mentales y nuestra forma de ser. Es cómo se siente y piensa una persona consigo misma.

La autoestima se aprende y se va construyendo a lo largo del tiempo, de acuerdo a diferentes experiencias de la vida, nos vamos formando un concepto de uno(a) mismo(a). Si tenemos un concepto positivo, tendremos mayor capacidad para desarrollar ciertas habilidades y aumentar la seguridad personal. La autoestima baja puede disminuir las potencialidades de cada persona e interferir con su progreso.

Las personas que han sido diagnosticadas con diabetes, sufren un impacto emocional, la noticia por sí sola puede generar miedos por el desconocimiento así como cambio en los hábitos. Es necesario contar con las herramientas necesarias para enfrentar la enfermedad, una de ellas es: la autoestima.

En el caso específico de la diabetes, La baja autoestima afecta a personas jóvenes y adultas que, pueden experimentar depresión, enojo y negación de la propia enfermedad. Existe mayor estrés, por lo tanto aumentan las molestias físicas. Debido a una mayor necesidad de afecto, posiblemente la agresión sea inhibida para obtener aprobación (Gómez, Rodríguez, Tapia, Durán, y Calzada, 2003). La seguridad relacionada con la función sexual también puede reducir la autoestima y afectar temor a no cumplir sus propias expectativas o las de su pareja.

Es importante brindar información y el apoyo necesario a las personas que padecen diabetes; así como acompañar en el proceso de aceptación de la enfermedad mediante la responsabilidad que conlleva el tener una adherencia o apego al tratamiento. Se sabe que una persona con alta autoestima será más factible que tenga la disponibilidad para cambiar hábitos o incorporar nuevos, así como tomar los medicamentos.

El tener comunidades o grupos de personas con las mismas características también ayuda a las personas a identificarse con otras y no sentirse solas.

El Médico debe hablar con su paciente sobre el control metabólico, los cuidados a seguir, no angustiarlo acerca de las posibles complicaciones graves, ya que la actitud de la persona hacia la enfermedad así como sus deseos de seguir adelante son un factor determinante en la vivencia de la enfermedad. Una persona constantemente estresada y preocupada le resultará complicado habituarse a la diabetes y tener disposición a ello. También es importante valorarse a sí mismas y mismos como personas en su totalidad, las características que definen a una persona no se basan en las enfermedades que tengan, ésta es sólo una entre muchas cualidades que se pueden potenciar y engrandecer. Teniendo una autoestima elevada, los cuidados a la propia persona serán mayores, pues nos valoramos, queremos y reconocemos nuestras capacidades.

Recuerda, si es Bayer, es Bueno.